Se corta el PTR del modelo que elegiste (calibre, tipo y extras). No sacamos piezas genéricas de un anaquel.
No tenemos un almacén lleno de racks listos. Cortamos y soldamos cuando confirmas el pedido. Por eso no sale en tres días — y por eso no te llega algo que lleva meses juntando polvo.
Se corta el PTR del modelo que elegiste (calibre, tipo y extras). No sacamos piezas genéricas de un anaquel.
Se arma y se suelda a mano. Checamos alineación y agujeros antes del acabado.
Sale de CDMX a tu dirección. El cargo de envío en checkout es $500; el resto del flete lo absorbemos nosotros.
Somos un taller en crecimiento en CDMX, no una cadena con inventario a lo loco. Guardar toneladas de acero “por si alguien compra” sale caro, desperdicia material y termina en piezas juntando polvo. Preferimos cortar el tuyo cuando lo pides: menos desperdicio, menos energía tirada y un rack que sí tiene dueño desde el primer corte.
Si no se vende, no se fabrica. Así de simple. No producimos de más para rematar después.
Cada corte va a un pedido real. Optimizamos la hoja de metal; no llenamos el piso de sobrantes.
Sale de CDMX a tu puerta. No da vueltas por tres bodegas ni llega con polvo de meses.
Calibre, color, extras: casi nadie pide lo mismo. Tener racks “listos” sería fabricar a ciegas y luego empujar lo que sobra. Mejor hacemos el tuyo y ya.
Un rack pesa y ocupa. El flete real suele salir más caro; cobramos $500 fijos y el resto lo absorbemos. Si tu destino está cañón o necesitas fecha específica, escríbenos y lo vemos.
No te vendemos un rack de anaquel.
Lo fabricamos cuando lo pides.